48 LITTLE PETRA A
27 DE ABRIL DE 2025
Hoy lo
primero que teníamos apuntado era buscar adblue ya que si no nos quedaremos “tirados”
en cualquier momento. No sé quién habrá sido el cabrón que a inventado esta
historia del adblue, pero nos está “jodiendo vivos”. Alguno se estará llenando
los bolsillos. Ni siquiera sabemos si hay adblue en Jordania ni dónde. Hemos
parado en varias gasolineras y no saben ni lo que es ni para qué sirve así que
lo veíamos muy negro. Nada más salir de Al Karak hemos parado en una gasolinera
y tampoco sabían que era ni para qué servía. Les hemos preguntado si habían oído
hablar de él y si han oído, pero nunca lo han visto.
Al coger la carretera del rey e visto una tienda de repuestos de automóvil, aunque era más de ruedas y se me a ocurrido bajar a preguntarle. No a hecho falta ya que en la misma entrada tenía una garrafa de adblue. Me a preguntado que de donde éramos y al decirle le e preguntado si conocían el adblue. Ellos lo conocen como amoníaco nunca hablan de adblue. Nos a dicho que hace una semana que se lo trajeron y que somos los primeros en comprar. Le hemos preguntado si por los alrededores había alguien que lo vendiese y nos ha dicho que no.
Ya más tranquilos, aunque es vergonzoso hemos seguido camino de la reserva de la Biosfera de Dana donde 45 minutos después hemos llegado. Es un pueblito pequeño con casas bajas e individuales. Todos los alrededores son montañas peladas. Es una zona donde la gente viene a hacer senderismo, pero a nosotros en este momento como que no nos apetece y menos con el calor que hace. Parece ser que hay un recorrido hecho que va desde el Mar Muerto hasta el Mar Rojo y que recorre todas estas zonas.
La “pinta que tiene es que es un recorrido muy árido y sin una sombra en muchos kilómetros. Así que hemos decidido que nos íbamos a ver el Castillo de Shobak. Teníamos 30km por delante con una carretera bastante buena a pesar de los badenes y unas vistas impresionantes de montañas desérticas.
Hemos llegado al cruce que nos tenía que llevar hasta el castillo y nos hemos encontrado que están de obras y no se puede visitar. Nos a salido el “pelma” al que ya hemos aprovechado porque hemos visto que tenía una manguera colgada de un árbol así que le hemos preguntado si podíamos echar agua. Nos a dicho que sin problemas pero que algo caería. Nos a sacado un café y dos vasos de agua. Le hemos preguntado por el Castillo y nos a dicho que está de obras desde hace un año y que todavía queda por hacer. Tienen previsto abrirlo el año que viene hacia mayo.
Entonces
hemos decidido que lo mejor era ir hasta la Little Petra que está a unos 35 km
del Castillo. La carretera ya no es tan buena, tiene constantes curvas, subidas
y bajadas además de un mal asfalto. Por fin y después de un largo viaje hemos
llegado a Little Petra donde hemos visto que en el parking no hay prácticamente
coches. Hemos aparcado y nos hemos dirigido a la oficina de tickets donde nos
han leído el Ir y hemos podido entrar para visitarla. Antes el joven que nos a
leído los tres nos a ofrecido un todoterreno para llevarnos hasta Petra, pero
hemos declinado la propuesta. Parece que después de una caminata hay una zona
donde te recogen en un todoterreno y te llevan hasta Petra. Eso lo haremos
mañana pero hoy nos vamos a ver Litlle Petra.
Hemos
comenzado el recorrido ya que vas entre rocas que marcan el camino y que nos
han llevado hasta una puerta de hierro. Muy estrecho hemos pasado unos metros y
hemos entrado en una plaza donde hemos visto el Templo y justo después cuatro
triclinios o comedores que se utilizaron para mercaderes y viajeros.
Un poco más
adelante a unos 50m está la casa pintada que no es más que otro pequeño comedor
al que se accede por unos escalones exteriores. En esta casa y aunque maltrechos
hay unos frescos de cepas, flores y pájaros que parece son de los tiempos de
los Nabateos. Las paredes están negrecidas gracias a las fogatas que encendían
los beduinos a los que no les importaban las pinturas.
Al llegar al final del camino viene la peor parte ya que comienzan unos escalones muy altos para nosotros que nos han dejado las piernas “rotas”.
Es la llegada al final del camino y si quieres seguir tienes que escalar una parte de roca que te lleva hasta el camino del Monasterio, pero no hemos querido seguir y nos hemos dado la vuelta.
Aquí justo al final hay una tienda con muchas cosas hechas a mano por el “artista” que está en la tienda y que te vende un dólar por 10 euros y no te enteras. Tiene una “labia” que en vez de pedirte parece que te está dando.
A toda esta
zona la llaman Little Petra o Siq Al Barid y es la entrada a la Petra grande
que mañana comenzaremos a recorrer. Esperemos que sea igual de bonita porque
esta nos a gustado mucho.
Desde aquí
hemos ido hasta el parking de Petra donde hemos podido comprobar que hay muchos
autobuses y que el parking grande está a tope de coches así que mañana nos
esperará una buena cantidad de gente.
Bihar arte,
agur.
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