57 SAMARRA A
20 DE MAYO DE 2025
Hoy mientras
desayunábamos hemos tomado la decisión de dejar el sitio donde hemos dormido
estas 2 noches en Bagdad e intentar acercarnos un poco hacia el centro para no
depender de los taxis. Aquí no hay metro y se nota mucho ya que es el sistema
más rápido de trasladarte en las ciudades que vamos a visitar. Además, el
servicio de autobuses es muy complejo y teníamos que hacer 4 trasbordos para
llegar a “casa”.
Hemos recogido todo y nos hemos ido en dirección a Al Shaheed un monumento dedicado a las víctimas de la guerra Irán-Irak. Tiene un lago dentro del parque y un monumento dedicado a las víctimas en color azul turquesa precioso.
Sólo lo hemos podido ver de lejos y además en medio de un intercambio de palabras poco agradables con un militar que nos ha bajado la barrera para que no pudiésemos entrar dentro del parking. Estos desgraciados tienen “todo copado”. Ayer no pudimos entrar a ver el monumento al soldado desconocido, ni la torre del reloj, ni la plaza de las grandes celebraciones, ni el arco de la victoria, ni el teatro Mansour, ni la torre Zawraa, ni el parque Zawraa porque todo está dispuesto y ocupado por los militares y no dejan ni acercarse. El imbécil no nos a dejado dar la vuelta para salir y hemos tenido que dar todo el recorrido marcha atrás.
Hemos salido
a la calle central y ya bastante hartos hemos decidido que nos íbamos a Samarra
y que se metan Bagdad por el culo. La ciudad es un caos mucho mayor que
Estambul y todos los parkings que vienen marcados en todas las páginas de la
ciudad están ocupados por esta gentuza. Pensábamos que lo de irán ya era el “sumum”
pero estos lo superan con creces. Toda la ciudad está llena de controles, pero
no de esos que montan y desmontan no, de controles fijos por los que tiene que pasar
todo el mundo y nosotros, sobre todo. Para ir desde el parking hasta el
monumento hemos hecho 4 paradas en cada una de las cuales tenemos que entregar
los pasaportes y les sacan fotos y fotocopias. Son los pasaportes más
fotografiados del mundo.
Ningún
semáforo de la ciudad funciona y hay muchos municipales “mirando” y los “ciscos”
que se preparan son increíbles. Así que hemos parado para buscar el sitio que
teníamos en Samarra y después de salir del caos hemos puesto dirección allí.
Por el
camino hemos pasado otros 5 controles en 50km y en cada uno de ellos nos han
hecho lo mismo. Además, con el agravante de que en el control antes de entrar a
la ciudad se han quedado con mi carnet de conducir y lo tengo que recoger mañana
cuando vayamos para Tirkit. ¿¿Para qué quieren el carnet de conducir??
Hemos
llegado a la entrada de Samarra y nos han obligado a dejar a la Jomer en un
parking al lado del control de entrada. Hemos aparcado y enseguida hemos ido en
dirección a la Gran Mezquita que fue construida en el 847d.c. y es una de las
más grandes del mundo Islámico. Gran parte de la estructura original está
destruida. Aquí se produjo un gran atentado en 2006 que fue el detonante de la
guerra sectaria entre chiitas y sunies que toda la vida habían convivido juntos
y a partir de ese día todo explotó por los aires.
Hemos salido del parking andando y lo que nos hemos encontrado es para encoger el corazón. Todo está destruido y las pocas casas que hay en pie tienen la “pinta2 de que en cualquier momento se van a derrumbar.
Nos han señalado el camino a recorrer y parecíamos como un juego teledirigido ya que en cada calle hay un check-point por el que tienes que pasar sí o sí. Parece una auténtica película de guerra.
Ya en el
último check-point le han dicho a Mertxe que se pusiese el chador para no tener
ningún problema con la gente. Yo creo que ellos mismos se comen la cabeza
porque luego la gente es muy amable y supercariñosa con nosotros. Nos han
regalado botellas de agua en todas las calles que hemos pasado y parecía que no
había nadie en las casas, pero sí que hemos oído voces dentro.
Al llegar a la Mezquita hemos pasado otro control donde al salir hemos comprobado que parecía que salíamos en otra ciudad ya que había mucha gente en la calle y muchas tiendas con todo tipo de cosas para vender.
Al entrar nos han hecho dejar la cámara de fotos en donde te recogen los zapatos, pero me hace gracia porque luego con el teléfono sí que puedes sacar fotos. Al entrar te deslumbra tanto cristal y unas gigantescas lámparas que cuelgan del techo a distintas alturas. Hay mucha gente y unos están rezando y otros muchos están tumbados con toda la pinta de estar durmiendo.
Todos me miran con extrañeza, pero todos saludan muy amables e incluso alguno me a preguntado si era iraní.
Después de recorrer la Mezquita e salido en busca de Mertxe y me la e encontrado de “cháchara” con un grupo de mujeres alrededor. Todas querían hacerse fotos con ella y preguntarle todo tipo de cosas.
Todo el mundo nos mira con extrañeza y no me extraña ya que por aquí no creo que venga mucho turista y menos si hay que aguantar a todos los “militronchos”.
De vuelta a la Jomer teníamos la sensación de que éramos vigilados, pero no veíamos a nadie hasta que se han movido unas cortinas en un balcón bastante grande. Han sacado la mano por la ventana como diciéndonos hola o adiós. Unas mujeres que estaban lavando ropa en unos barreños también nos han saludado con un “ello” muy árabe les hemos devuelto el saludo y se han echado a reír. Solos por la calle hasta que hemos llegado al último check-point y enseguida hemos llegado a la Jomer.
Justo
enfrente habíamos dejado para verla después la Torre Malwiya y lo que queda de
la que era la Gran Mezquita Abasí la más grande del mundo. Sólo quedan los
muros exteriores. Hemos entrado y como no a salido un militar para decirnos que
está prohibida la subida al Minarete y que teníamos 5 minutos para dar una
vuelta y sacarnos unas fotos. Por cierto, y lo tengo que decir nos a preguntado
si queríamos que nos sacase una foto con el Minarete y le hemos dicho que sí.
Hemos entrado dentro de la antigua Mezquita y sólo se ven las bases de las columnas de la Mezquita.
Hemos recogido la Jomer para ir a ver el Palacio de Dar al-Kilafa que fue la residencia principal del Califa Abasí al_Mutasim y varios de sus sucesores. Es uno de los palacios abasíes más grandes descubiertos hasta la fecha y sólo se a excavado una parte. Está en una orilla del río Tigris y en su momento tenía dos calles principales que conectaban con Samarra. Tenía muchas oficinas oficiales y habitaciones dedicadas como no a los militares que custodiaban el complejo.
Hemos
preguntado si podíamos dormir en el parking, pero nos han dicho que viniésemos
a Samarra y que ya lo tenían hablado entre ellos. Parece que estamos mejor en
Samarra y ellos más tranquilos.
Bihar arte,
agur
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