42 UMM QAIS
A 21 DE ABRIL DE 2025
Hoy hemos dormido en el parking de Qasr al Hallabat. Es unos de los Castillos del Desiertos del Este. Está muy bien restaurado, aunque todavía queda mucho trabajo para terminarlo. En sus días de gloria Hallabat tenía baños muy sofisticados, frescos y mosaicos y una Mezquita. A su alrededor había grandes extensiones agrícolas de las que no queda nada. Hemos salido a visitar el Castillo que está en lo alto de la montaña más cercana al pueblo. Al salir uno de los guardas nos a dicho que enseguida subía y que se juntaría con nosotros, pero una cosa no le entendíamos y nos a hecho una seña como diciéndonos que luego nos lo explicaba.
Hemos
comenzado la subida y todavía se nota algo de aire fresco como el que hemos
tenido durante la noche y que nos ha hecho taparnos con el edredón a
medianoche. Al llegar hemos visto como una buena parte del Castillo está
reconstruida y además es fácil verlo ya que han utilizado algunas piedras de
basalto del desierto.
Hemos entrado
en la Mezquita y hemos visto que, aunque una parte está restaurada todavía
quedan salas sin hacerlo. Hemos dado una vuelta por dentro y hemos salido fuera
para ver las impresionantes vistas que hay desde la cima de la montaña.
Al pasar por
el Palacio hemos visto que la puerta está cerrada con un candado así que
después de darle la vuelta por si había algún sitio para poder entrar hemos
comenzado a bajar hacia la Jomer. Veíamos a lo lejos a una persona que subía
hacia el Palacio, pero en ningún momento hemos pensado que era el guarda.
Hemos llegado hasta una tumba muy bonita donde hemos podido leer que era dedicada a uno de los restauradores que trabajó en la renovación del Castillo y una persona importante en la zona. hemos continuado bajando hasta que hemos llegado a la altura del guarda que un poco sofocado nos a saludado y nos a hecho un gesto como de empujar algo. No sabe nada de inglés y le hemos puesto el traductor.
Nos hemos quedado de piedra ya que nos estaba diciendo que, aunque estaría el candado la puerta del Palacio estaba abierta y que no nos podíamos ir sin visitarlo ya que es muy bonito e interesante. Nosotros que somos muy curiosos ni se nos a ocurrido empujar la puerta como hemos hecho cientos de veces en otros lugares.
Vuelta hacia arriba comentando con él cosas del palacio y además y para rematar la historia la tumba que está en el camino es la de su abuelo que era uno de los jefes de una de las tribus más importante de la zona y que participó activamente en la reconstrucción del Palacio y de la Mezquita.
Hemos llegado al Palacio y es cierto con un pequeño empujón hemos abierto la puerta. Al entrar nos a comenzado a contar cosas sobre las distintas salas del Palacio.
Tenía 4 torres de vigilancia que tenían dos pisos de altura y una de ellas la hacían servir de cárcel.
Una de las salas estaba recubierta de mármol y todavía se ven restos en el suelo de los trozos de mármol. Además, por aquí pasaron muchos imperios distintos y hay inscripciones en griego, latín…etc.
Hay una curiosidad que estoy seguro que no la hubiésemos visto y es que en la época de los Omeyas estos sólo les interesaba construir sin tener en cuenta como ni donde colocaban las distintas piedras y hay algunas con escritos que están colocadas al revés.
Nos a enseñado unas columnas donde había dibujos de distintos animales y un pozo de recogida de agua de la lluvia que tenía hecho un canal para que toda el agua que cayese llegaría sin perdida al pozo. Una de las salas tenía el suelo hecho con un mosaico muy colorido y que todavía estaba en bastante buen estado.
Terminada la
visita le hemos pedido que se sacase una foto con nosotros y luego el nos a
sacado una a nosotros. Le hemos dado las gracias y nos hemos despedido. Un “tipo”
muy majo y muy agradable además se veía que le gusta lo que hace y que lo hace
muy bien.
Después de
recoger la Jomer hemos puesto dirección a Umm Qais que parecía que estaba más cerca,
pero las carreteras por donde hemos andado y el paso de muchos pueblos por
medio nos a retrasado un montón además de hacerse el viaje muy pesado.
Todo el
camino a sido más de lo mismo arena y piedra, aunque de vez en cuando veíamos
algún camello a lo lejos. Casi llegando a Umm Qais a comenzado a verse zonas
verdes como si fuesen tierras de regadío. Hemos visto zonas de fresas y
frutales además de muchos olivos.
Los últimos 10km los hemos hecho en compañía ya que hemos recogido a unos jóvenes que hacían auto-stop y que como nosotros van a Umm Qais. Vaya carretera nos quedaba ya que han sido constantes subidas con curvas en herradura que no terminaban nunca.
Hemos
entrado al sitio y lo primero que hemos visto es que está como todo un poco “dejado”
Nos hemos acercado a la casa del turista y ni siquiera había nadie ni un solo panfleto
donde explicaría que y como lo podíamos ver así que hemos “tirado” de internet
y hemos seguido a nuestro aire.
Lo primero hemos visto que de lo que había no queda prácticamente nada y que no tiene “pinta” de que lo vayan a reconstruir. Hemos entrado en el Museo de Umm Qais donde hemos visto algunas de las cosas que encontraron cuando excavaron la ciudad.
La casa donde está instalado el Museo fue una vivienda de un antiguo gobernador Otomano.
Hemos llegado a la terraza de la Basílica desde donde hemos podido observar distintos restos de las excavaciones como unas altas columnas que desenterraron en las excavaciones. Antes de bajar a la terraza hemos visto desde una de las 2 casas que quedan unas vistas impresionantes de la zona.
Mientras observábamos
la zona ha salido un joven que nos ha mirado extrañado como pensando que hacen
éstos aquí pero antes de que dijese nada le he dicho si nos podía explicar la
vista y lo que veíamos desde allí.
Nos a explicado que desde allí se ven tres países, Israel, Palestina además de
los famosos altos del Golán. También vemos una pequeña parte del mar de
Galilea.
Hemos seguido la visita viendo los teatros del este del que prácticamente no queda nada y del oeste que está bastante entero y hemos podido entrar al interior.
Hemos visto los restos de una escuela de chicas y la mezquita que estaba cerrada y no la hemos podido ver. El pueblo estuvo habitado hasta 1980 cuando comenzaron las excavaciones.
Al salir
hemos entrado donde la Policía del Turismo para decirles que nos íbamos a
quedar en el parking a dormir, pero nos han dicho que no que al atardecer
cuando comiencen a cerrar los distintos sitios que entremos al yacimiento y que
durmamos enfrente del Museo que es más seguro. Hemos vuelto a la Jomer y luego
entraremos .
Bihar arte,
agur
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