18 ISFAHAN A 23 DE MARZO DE 2025

3 DE FARVARDIN DE 1404

 


La noche ha sido muy tranquila y apenas hemos oído ruidos así que hemos podido descansar muy bien. Nos hemos levantado hacia las 8,15h y después de desayunar y recoger todo nos hemos puesto en camino hacia el metro. Conocíamos sólo el plano por internet, pero es pequeño y en cuanto lo hemos visto enseguida nos hemos dado cuenta que es sencillo.

A la entrada al pasar por la caja había un señor que no ha dicho que sólo se podía pagar con tarjeta. Tenemos un problema ya que nosotros no tenemos así que. Al final menudo “geta” se ha quedado con el billete de 500.000 riales y nos ha colado por una puerta en vez de darnos tickets. Mañana como esté el mismo veremos que pasa.

Teníamos 5 paradas hasta la Plaza del Imán Hussein así que nos hemos sentado tranquilamente y observado a la gente. Unos van medio dormidos y otros van mirando como nosotros todo lo que hay alrededor. Es una gozada observar al personal.

Hemos bajado en la parada de Imán Hussein y al salir nos hemos encontrado en una plaza no muy grande, pero a tope de coches.

 Nuestra primera visita es el Palacio de Kakh-e Chehel Sotun. Como siempre el “puto” maps nos la ha liado y hemos dado más vuelta que la que debíamos. Estábamos a 5 minutos y hemos dado una vuelta del doble.

Es un Palacio que lo construyeron como sala de recepción o salón recreativo donde recibían a las personas influyentes. Tiene una terraza impresionante desde donde se puede observar el precioso jardín. Chehel Sotun significa 40 columnas. 



En esta zona había un recinto real con varios palacios, pero este es el único que se conserva en pie. Está decorado con frescos y cerámica de la época de Kayar. Las vigas de madera que sujetan la terraza están acanaladas y hacen juego con el suelo ya que está todo él hecho de madera. Hemos paseado por el jardín y enseguida hemos seguido hasta el siguiente sitio.


Hemos ido hasta el Palacio de Kakh-e Ali Kapu. Había una cola increíble ya que no habíamos dicho, pero desde el viernes hay 3 días importantes de fiesta para los iraníes. Todo está a rebosar de gente así que nos lo tomaremos con calma. Como no tenemos tarjeta iraní nos cuelan rápido de la cola y nos llevan directamente a las oficinas donde pagamos y entramos “por la puerta del servicio” menos mal porque la cola es inmensa.

Fue construido como residencia del Sah Abbas I. Es un edificio con seis plantas de las cuales dos no se pueden visitar. Está en medio de la gran plaza de Naqsh-e Jahan y al igual que el Sotun tiene una gran terraza desde donde se ve toda la plaza y está sustentada en 18 columnas de madera que están perfectamente integradas con el techo también realizado en madera. 


Las vistas desde esta terraza son impresionantes ya que se ve toda la plaza además de las montañas que rodean Isfahán y la Mezquita de Shah. La mayoría de las pinturas las destruyeron durante la época de Kayar y posteriormente durante la revolución de 1979. Aunque está abierto las obras de recuperación siguen su curso y si miras por detrás de los toldos se puede ver a los trabajadores haciendo su trabajo. Hay hecho un recorrido que tienes que seguir y que te lleva hasta la plaza al final de la visita.


                                       

Al salir hemos dado una vuelta por la plaza ya que es impresionante. Es una de las mayores plazas públicas del mundo y está incluida en la lista del Patrimonio Mundial de la Unesco. Tiene 512m de largo y 163 de ancho. Se construyó en el 1602 bajo el mandato del Sah Abbas el Grande para revitalizar Isfahán como capital del Imperio. Lo único que ha cambiado desde entonces son las fuentes que se añadieron durante el gobierno de los Pahlevi. Hace poco más de 2 años se ha convertido en “peatonal” aunque estos la siguen recorriendo con sus motos. Todas las lonjas que hay en la parte de debajo de los edificios son tiendas de distintas cosas sobre todo artesanía iraní.


Después de dar una vuelta completa a la plaza hemos ido a ver la Mezquita de Masjed-e Shah. Está emplazada en el mejor sitio de la plaza ya que se ve desde todos los rincones. Fue construida hace 400 años en honor a Abbas I y nunca se ha rehabilitado y sigue como el primer día. Tiene un colorido de azulejos azul fuerte que es lo que le da la fama y una gran vistosidad.


                                

Cada parte de la Mezquita es una obra de arte, pero lo que impresiona es el conjunto en general. Las piedras del portal de entrada son angulares de mármol blanco. El portal se construyó para dar la entrada por la plaza, pero la Mezquita está orientada a La Meca. Tiene 4 iwans que cada uno nos ofrece una decoración distinta y única. Tiene dos Minaretes turquesa que están rodeados de balcones y caligrafía blanca donde se repiten los nombres de Mahoma y Alí. Hay dos azulejos negros en el centro de la cúpula donde se dice que, si saltas o gritas cuando estás encima han llegado a registrar hasta 42 ecos, aunque sólo 12n son audibles para el oído humano.


De aquí hemos ido hasta la Masjed-e Sheikh Lotfollah. Construida entre 1602 y 1619 está dedicada al suegro del Monarca Abbas I que era un erudito Libanes que vino para supervisar las obras de la Masjed-e Shah. Los azulejos de la cúpula cambian de color durante el día y pasan de ser color crema a color rosa. Es una Mezquita un tanto rara porque no tiene ni minarete ni patio y porque las escaleras conducen directamente a la entrada.




Hemos salido directamente al Bazar-e Bozorg que estaba repleto de gente así que hemos pensado en tomarnos un descanso y entrar en una tetería que todavía no lo habíamos hecho, pero porque la mayoría están cerradas por el ramadán, pero aquí la gente pasa del tema bastante. La tetería está en la puerta de Qeysarieh y tiene entrada por uno de los soportales. Está como escondida en una plazoleta interior toda ella repleta de vegetación y un lago en el centro. 



Hemos tomado té y agua y le hemos tenido que pedir el favor de que nos cargase el móvil ya que se estaba “muriendo”. Después de un buen rato hemos recogido el teléfono y pagado para salir a hacer un recorrido que promociona la guía Lonely Planet, pero para hacer esto mejor nada. Hemos dado vueltas como una peonza y a todo el mundo que preguntábamos se quedaba “cortado” porque ninguno de los nombres que aparecen en la guía coinciden con los reales.

En una de esas vueltas hemos visto una entrada a una Mezquita que parecía muy bonita, pero estaba cerrada así que hemos dado la vuelta y hemos visto como un Imán entraba en un edificio justo enfrente pero no me ha dado tiempo a avisarle. He llamado al timbre y a salido. Me a preguntado que quería y le he dicho que la mezquita estaba cerrada, pero si la podíamos ver.




 Justo llegada un joven con cara de pocos amigos y le ha dicho algo, no ha puesto buena cara, pero nos ha hecho una seña y le hemos seguido. Nos a abierto una puerta y hemos entrado a la Mezquita. Está en obras y hemos podido ver que había más gente. Luego nos hemos dado cuenta que la entrada está por otra parte de un pequeño Bazar así que no me extraña la mala cara.


Es la Hakim Mosque y es una de las más antiguas de Isfahán. Lleva el nombre de Mohamad-Davud Khan Hakim que fue un médico que financió la construcción. Se construyó en el siglo XVII y en estos momentos está en plena reconstrucción.

Al final hemos puesto en maps directamente la Masjed-e Jameh y nos hemos ido directamente a verla. Teníamos un buen rato andando y ya las fuerzas empiezan a flaquear, pero al final hemos llegado y primero hemos visto la Plaza de Alí y el bazar de Ali.

La plaza es muy grande también pero tampoco está adornada ni tiene los palacios que tiene la central de Naqsh-e Jahan, aunque es muy bonita y hay mucha gente paseando por ella. Para llegar a la plaza hemos pasado por el Bazar de Alí y hemos podido comprobar que éste es un verdadero bazar y es el que usan los habitantes de aquí para hacer las compras del día a día. Los otros Bazares son más para los turistas si los hay y sobre todo estos días de fiesta que la gente vuelve a casa desde donde están viviendo ahora.


                                       

Nos hemos dirigido a la Masjed-e Jameh que tiene la puerta principal en medio de una de las plazas del Bazar Alí. Al entrar nos hemos dado cuenta que los “teléfonos están muertos” y que no podemos sacar una foto. Hemos pagado y al entrar hemos visto que en una de las salas de la mezquita había unos bafles y unos altavoces así que tenía que haber enchufes por algún lado. Hemos mirado por toda la sala y en una de las esquinas había un enchufe. Hemos puesto el cargador y enchufado el teléfono. 


El problema es que cuando la preparación del viaje cada uno tenía que poner sus cosas, pero no así que hemos traído el cargador de Mertxe que es lento y el mío que es rápido se ha quedado en “casita”. Sólo hemos podido cargar un 10% así que no podemos sacar muchas fotos. Hemos recorrido toda la Mezquita viendo los iwanes grandísimos que tiene. Hay una zona que están recuperando así que están también de obras. Falta contaros que mientras estábamos cargando el teléfono alguien a cerrado la puerta y nos ha dejado encerrados. Al salir le hemos hecho señas a unos señores que pasaban hacia la salida y han dado aviso, ya me veía durmiendo en la Mezquita.



Ahora estamos sin teléfono y para volver hasta la estación de metro hemos ido preguntando ya que hemos dado tanta vuelta que no sabíamos ni donde estábamos. Durante el recorrido nos hemos encontrado con un señor que cambiaba moneda y le hemos dicho que ha cuanto nos ofrecía. Nos ha dicho que por cada euro nos daba 102.000 dinares. Hemos aceptado y le hemos cambiado 50 euros por 5.100.000 riales. Han sido más de 2km hasta la estación. Al llegar nos ha pasado como a la mañana, le hemos dado el dinero, pero no nos ha dado ticket. Al llegar a las puertas de entrada le hemos dicho al revisor que no nos había dado ticket y nos ha colado por otra puerta distinta a la de los demás.

Hemos llegado al sitio donde teníamos que coger el metro y se han sentado dos chicas jóvenes al lado que nos han comenzado a preguntar lo típico. Les hemos contado y cuando hemos subido al vagón se han quedado con nosotros. Hemos pasado un rato divertido ya que nos han preguntado nuestros nombres y nosotros los suyos. Para nosotros son difíciles de pronunciar, pero para ellos también así que al llegar a nuestra estación nos hemos despedido.  

Desde la estación sólo tenemos cinco minutos andando así que enseguida hemos llegado a casa y ahora a descansar que estamos doblados.

Bihar arte, agur

Comentarios

Entradas populares de este blog