13 TEHERAN A
18 DE MARZO DE 2025
Hoy dejamos
Sanandaj para ir hasta Teherán. En un principio lo íbamos a hacer en dos partes,
pero al final y aunque ha sido muy muy largo ya estamos en Teherán. Hemos
cubierto 482km por unas carreteras bastante “tocadas” además de los problemas
que tenemos para repostar. Algunos nos ven como un filón y la mayoría sin
embargo ponen un precio razonable. Si hablamos directamente con los camioneros
no hay problema, pero si intervienen los de la gasolinera se rompe todo. Muchos
camioneros ni siquiera nos cogen riales sin embargo los gasolineros te intentan
“tangar” todo lo que pueden. Aún y todo casi nos sale regalada así que no es
una queja es la ambición de algunos.
Nada más
llegar hemos ido directamente al área que unos austriacos del grupo nos
recomendaron. Hay un gran aparcamiento y nos dijeron que era muy seguro.
Hemos
dormido muy bien, aunque a ratos se oía la carretera, pero hemos podido
descansar bien. Mientras desayunábamos hemos comentado lo que hoy queríamos
visitar en Teherán.
Hemos ido hasta la entrada del metro que está a 10mn del parking y hemos
comprobado que hasta aquí llega la línea 1. Nos hemos acercado a la ventanilla
y le hemos explicado lo que queríamos, pero al final después de decirnos que si
entendía lo que queríamos nos ha vendido lo que le ha dado la gana. Le hemos
pedido tickets de ida y vuelta hasta Komotini Square para tres días y la “tía
torpe” nos ha vendido tickets para ir sólo y para tres personas. Son
enrevesados de cojones. Siempre si, si y sí, pero al final es no.
Hemos subido al metro que por cierto iba vacío y hemos coincidido con un joven que nos ha explicado en qué parada teníamos que bajar. Nos hemos sentado y observado a la gente como actúa. Unos leen, otros dormidos y muchos vendiendo todo tipo de cosas. En una de las paradas se ha sentado al lado mío un señor muy bien vestido con traje.
Al poco ha comenzado a preguntarme lo habitual y enseguida me ha dicho que su casa es pequeña pero limpia y que iríamos a cenar y dormir. Otra vez he tenido que recurrir al aparato del corazón para declinar la invitación. Es increíble que en cualquier sitio y sin conocerte de nada te ofrecen todo.
Hemos
hablado un rato, pero no lo voy a contar. Llegado el momento de bajarse del
metro me ha dado la mano me la ha besado y también me ha dado un beso en la
frente. Increíble.
Hemos llegado a la parada de la plaza de Jomeini y al salir al exterior nos hemos quedado “patidifusos con el espectáculo”. Coches, motos, furgonas, motos en dirección prohibida vamos todo un caos, pero nadie pone una mala cara ni protestan.
Lo primero
nos hemos acercado hasta la Plaza de Jomeini para echarle un vistazo. Pensábamos
que sería más grande pero no. En medio hay una fuente y un monolito en su recuerdo,
pero nada más.
El siguiente
punto era el Golestan Palace. Es fruto de los excesos de la familia Kayar. Un
complejo de edificios lujosos que están adornados de azulejos pintados y
pedazos de espejo. El jardín exterior ya da fe de cómo tiene que ser
interiormente. Hay nueve secciones distintas pero lo que merece la pena es ver
la Sala principal y el de las fotografías.
Nosotros hemos recorrido la Sala principal y el Museo de fotografía. Todo es exageradamente exagerado. Hemos dado un gran paseo por los jardines y verdaderamente son preciosos.
El siguiente sitio que queríamos ver era la Mezquita de Jomeini. Está en medio del Gran Bazar y para llegar hasta allí hemos tenido que pegar algún empujón y también soportarlos. ¡De la misma manera que conducen se comportan cuando van andando así que hemos aplicado el, “donde fueres haz lo que vieres”!
Hemos conseguido llegar hasta la Mezquita. Eran las 14h y nos hemos encontrado que hoy es la fiesta de la pólvora a partir de esa hora y que cierran la Mezquita hasta mañana.
Pensábamos que los Catalanes y Valencianos estaban “flipados” con la pólvora pero estos les superan con creces. Auténticas bombas se oían por todas las calles, pero nadie se inmutaba. De susto en susto hemos salido del centro del Bazar.
Teníamos
apuntado que había un antiguo Palacio cerca del Museo Islámico y de la
Biblioteca Nacional. Es un barrio que además de esos edificios alberga varios
Ministerios, Universidad y edificios con historia como el edificio Qazaq
Khaneh, antiguo Cuartel de los Cosacos. La puerta de entrada perteneció a un
antiguo Palacio llamado Bagh-e Meli, pero de él sólo queda el Portalón de
entrada.
Al salir de
la zona y siendo ya las 16h hemos buscado un sitio para comprar Lavash que
sustituye al pan. Tenían una especie de rollo de pan con una salchicha de Frankfurt
dentro y al traducir hemos visto que había una especie de torta que ponía que
tenía chocolate dentro y la vamos a probar para desayunar. Hemos ido a la
estación donde hemos llegado con el metro y hemos esperado a que llegase el que
nos lleve de vuelta a casa.
Nos ha
costado casi 1h ir y otra volver así que calculamos que estamos a 40km del
centro.
De vuelta
hemos recogido la Jomer y nos hemos trasladado más cerca de la entrada del
metro y más alejados de la carretera. Mañana seguiremos visitando Teherán ya os
contaremos lo que vemos.
Bihat Arte.
Agur
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